Nuestro querido guardabosques y profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas en Hogwarts, Rubeus Hagrid fue sin duda uno de los primeros personajes más queridos en la primera entrega de Harry Potter, pero, algunas etapas de su vida estuvieron llenas de prejuicios y acoso por su ascendencia.
De entrada, está claro que Hagrid es un tipo inusual; para empezar, es enorme, mide unos imponentes 2 metros y medio de altura. Además, utiliza un paraguas rosa como varita y actúa con extraña astucia al respecto, casi como si no debiera hacer magia, lo cual es cierto, ya que no se le permite, y aquí te comentamos la injusta razón.
¿Por qué Hagrid no tiene permitido hacer magia?
A pesar de su alma completamente bondadosa, su sangre semigigante y su tamaño prodigioso hacían que los demás le temieran y desconfiaran.
La situación se agravó cuando Hagrid se marchó de casa a Hogwarts a la edad de once años y quedó a merced de sus compañeros, con unos compañeros acosadores y sintiendo todo el prejuicio que se puede vivir; aún lo peor no sucedía.
El amor por las criaturas mágicas, consideradas en ese tiempo monstruosas, le traería problemas en el futuro. El hecho que ocurrió en su tercer año fue quizás el más devastador. Había encontrado una acromántula, una araña gigante, y la tenía en secreto como mascota. Se trataba de Aragog, a quien conocimos en «Harry Potter y la Cámara de los Secretos».

En ese mismo año, Tom Riddle (Voldemort) descubrió la Cámara de los Secretos y la abrió para aterrorizar a la población de origen muggle del colegio. Sus planes funcionaron y consiguió petrificar a varios alumnos, llegando a matar a uno de ellos, que se convirtió en el fantasma conocido como Myrtle la Llorona.
De todas formas, Riddle pronto se dio cuenta de que Hogwarts se cerraría si no se encontraba al culpable, su plan le traería problemas. Odiaba vivir en el orfanato muggle que era su hogar durante los veranos, y se vería obligado a vivir allí permanentemente si el colegio cerraba. Al enterarse de la existencia de Aragog, se le ocurrió la brillante pero macabra idea. Tom convenció al director de la época de que Aragog era el monstruo que había estado atacando a los alumnos, inculpando a Hagrid de la apertura de la Cámara y de la muerte de Myrtle. Para empeorar las cosas, Riddle incluso recibió un premio por Servicios Especiales a la Escuela por llevar a cabo este nefasto plan.

Los prejuicios preexistentes contra Hagrid, y la desafortunada e incriminatoria existencia de Aragog, facilitaron que el Consejo Escolar y el Ministerio de Magia culparan al joven semigigante. Lo calificaron de asesino y lo echaron rápidamente de Hogwarts, su varita se partió en dos, aislándolo de la magia para siempre.
Parecía que todo estaba perdido para nuestro querido gigante, sin embargo la perspicacia y amabilidad de Dumbledore le permitieron a Hagrid salvar las piezas de una vida arruinada y forjar su propio camino en el Mundo Mágico, reparando su varita y dándole un puesto la escuela.
Agradecido con Dumbledore fue miembro de la primera iteración de la Orden del Fénix, su pasión por los animales le permitió ser profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas. A pesar de haber sufrido en etapas tempranas de su vida sus últimos años fueron pacíficos y felices.
Al ser un personaje cálido, leal y amigable, Hagrid es sin duda una parte inolvidable de la serie de libros y películas de Harry Potter.

